Miguel Torruco Garza presenta en un video distintas enseñas que acompañaron la construcción del país; sin embargo, no todas fueron propiamente banderas nacionales oficiales
La Bandera de México no surgió de un solo diseño ni permaneció intacta desde el inicio de la Independencia. Su historia es el resultado de más de dos siglos de transformaciones políticas, militares y culturales.
En un video difundido en redes sociales, Miguel Torruco Garza muestra una colección en miniatura de diferentes estandartes y banderas relacionadas con la historia nacional. La exposición permite observar su evolución, aunque es importante precisar que varias de esas piezas fueron insignias militares, insurgentes o partidistas y no banderas nacionales en el sentido jurídico actual.
Los símbolos anteriores a la Independencia
Los pueblos mesoamericanos no utilizaban banderas nacionales como las conocemos hoy. Los mexicas portaban estandartes llamados pantli, empleados para identificar barrios, gobernantes y unidades militares.
Por ello, algunas representaciones modernas de una supuesta “bandera del Imperio mexica” deben entenderse como reconstrucciones simbólicas y no como la bandera oficial de un Estado nacional.
Durante la Conquista, Hernán Cortés llevó un estandarte con una imagen religiosa. Posteriormente, en la Nueva España se utilizaron diversos emblemas de la monarquía española, entre ellos la Cruz de Borgoña.

El estandarte de Miguel Hidalgo
Al comenzar la lucha de Independencia en septiembre de 1810, Miguel Hidalgo tomó en Atotonilco una imagen de la Virgen de Guadalupe, que se convirtió en símbolo de cohesión para el movimiento insurgente.
Aunque popularmente se le llama la primera bandera de México, históricamente fue un estandarte religioso e insurgente. México todavía no existía como una nación independiente ni contaba con una bandera oficialmente decretada.
Durante mucho tiempo se consideró que una pieza conservada en el Museo Nacional de Historia era el estandarte original de Hidalgo; las investigaciones posteriores han mostrado que el tema es más complejo y que existieron distintas imágenes guadalupanas utilizadas por las tropas insurgentes.
Las banderas de Ignacio Allende y Morelos
Ignacio Allende utilizó banderas gemelas de tonos azul y blanco. En una de sus caras aparecía la Virgen de Guadalupe y, en la otra, un águila sobre un nopal, acompañada por elementos militares.
Estas insignias son especialmente relevantes porque incorporaron la tradición indígena del águila y el nopal como representación de la lucha insurgente.
José María Morelos también utilizó diversas banderas. Una de las más conocidas, fechada en 1812, mostraba un águila coronada sobre un nopal colocado encima de un puente de tres arcos. Incluía la expresión latina Oculis et unguibus aeque victrix, interpretada como “con los ojos y las garras, igualmente victoriosa”.
En 1815 apareció otra enseña vinculada al movimiento de Morelos, con cuadros azules y blancos y la inscripción: “Bandera Nacional de Guerra de México”. Sin embargo, estas banderas representaban a los ejércitos insurgentes y todavía no a un gobierno nacional plenamente consolidado.
La Bandera Trigarante
El antecedente directo de la Bandera Nacional apareció en 1821 con el Plan de Iguala y la formación del Ejército de las Tres Garantías, encabezado por Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero.
La Bandera Trigarante estaba dividida en franjas diagonales y contenía los colores blanco, verde y rojo, acompañados por estrellas. Originalmente, sus significados fueron:
- Blanco: religión católica.
- Verde: independencia.
- Rojo: unión entre europeos y americanos.
Fue la primera vez que los tres colores quedaron reunidos como representación del proyecto de una nación mexicana independiente.
La primera Bandera Nacional
El 2 de noviembre de 1821, la Soberana Junta Provisional Gubernativa ordenó que el pabellón del Primer Imperio Mexicano tuviera tres franjas verticales: verde, blanca y roja.
En el centro se colocó un águila coronada sobre un nopal, pero sin la serpiente. Este diseño es considerado la primera Bandera Nacional del México independiente.
Tras la caída del Imperio de Iturbide, el Congreso Constituyente decretó el 14 de abril de 1823 la eliminación de la corona. El águila apareció de perfil, devorando una serpiente y rodeada por ramas de encino y laurel. Quedaron así establecidos los elementos esenciales que permanecen en la bandera actual.
República, imperio y guerra
Durante gran parte del siglo XIX no existió completa uniformidad en la representación del Escudo Nacional. Gobiernos, batallones y facciones políticas emplearon águilas con diferentes posiciones, formas y estilos.
Durante el Segundo Imperio, entre 1864 y 1867, Maximiliano de Habsburgo adoptó una bandera imperial más ornamentada, con un escudo monárquico y cuatro águilas coronadas en las esquinas.
El gobierno republicano de Benito Juárez mantuvo la bandera tricolor con el águila mexicana como símbolo de la República. Al triunfar sobre el Imperio, volvió a imponerse la enseña republicana.
Durante el Porfiriato también se modificó gráficamente el escudo, aunque permanecieron las franjas verticales verde, blanca y roja.
La bandera de Carranza
El 20 de septiembre de 1916, Venustiano Carranza expidió un decreto para uniformar el Escudo Nacional. Ordenó que el águila volviera a representarse de perfil izquierdo, posada sobre un nopal y devorando una serpiente.
El diseño fue elaborado por el artista michoacano Antonio Gómez y se incorporó oficialmente a las banderas utilizadas después de la Revolución.
El diseño vigente
La versión moderna del Escudo Nacional fue adoptada en 1968, durante el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz. El diseño fue elaborado por Francisco Eppens Helguera y Pedro Moctezuma Díaz Infante.
Posteriormente, la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales, expedida en 1984, estableció formalmente sus características.
La legislación señala que la Bandera Nacional consiste en un rectángulo dividido en tres franjas verticales de medidas idénticas, con los colores verde, blanco y rojo. En la franja blanca se encuentra el Escudo Nacional y la proporción entre anchura y longitud es de cuatro a siete.
El significado popular contemporáneo de sus colores suele interpretarse como esperanza, unidad y sangre de los héroes nacionales. No obstante, esos significados son producto de reinterpretaciones históricas y no aparecen establecidos expresamente en la ley.
Más que una sucesión de banderas
Por esta razón, no es completamente exacto asegurar que México ha tenido un número determinado de “banderas oficiales”. Algunas cronologías hablan de cuatro, diez, doce o más, dependiendo de si incluyen estandartes prehispánicos, insignias insurgentes, banderas de batallones y emblemas de gobiernos enfrentados.
La secuencia presentada por Miguel Torruco Garza funciona como una explicación visual atractiva, pero históricamente debe distinguirse entre estandartes, banderas militares y las enseñas adoptadas oficialmente por los gobiernos del México independiente.
La Bandera Nacional que conocemos es, en realidad, la síntesis de diferentes etapas: la tradición indígena del águila y el nopal, la lucha insurgente, los colores del Ejército Trigarante y la consolidación de la República.
Fuentes históricas: Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, Museo Nacional de Historia del INAH, Secretaría de Relaciones Exteriores y Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales.


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